Nuevo sitio web de FAO hace frente al calentamiento global
Lunes, 20 de Diciembre de 2010
La FAO propone una agricultura "climáticamente inteligente" frente al cambio climático.

El nuevo sitio de internet de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ofrece ejemplos de todo el mundo para hacer frente al calentamiento global.
De acuerdo a un comunicado de FAO "El cambio climático reducirá la productividad, la estabilidad y los ingresos agrícolas en muchas zonas que ya experimentan elevados niveles de inseguridad alimentaria". "Para paliar esta situación es necesario aumentar la producción agrícola mundial en más de un 70 por ciento en las próximas cuatro décadas para que se satisfagan las necesidades alimentarias de la creciente población mundial". "El cambio climático aumentará la inversión total necesaria para alcanzar la seguridad alimentaria, pero los recursos financieros actualmente disponibles son claramente insuficientes y la financiación climática, tanto la actual como la que está siendo sometida a debate, no tiene explícitamente en cuenta las necesidades específicas de la agricultura de los países en desarrollo. La innovación a la hora de combinar estos recursos será un desafío para los mecanismos financieros actuales".
Esta agricultura "climáticamente inteligente debería servir para producir más alimentos, gastar menos, y facilitar a los campesinos el llevar sus productos a los consumidores y podría ayudar a que la agricultura sea más resistente a fenómenos perjudiciales como sequías e inundaciones".
La FAO agrega, que "para ello es clave mejorar la gestión agrícola y el uso de los recursos naturales como el agua, la tierra, los bosques, los nutrientes del suelo y los recursos genéticos. Asimismo, es necesario reducir la vulnerabilidad de las comunidades agrícolas a los desastres climáticos y adoptar sistemas de alerta y de seguros que puedan ayudarles a hacer frente al cambio climático".
Además, la agricultura "debe determinar cómo reducir su impacto medioambiental, incluyendo la reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero, sin poner en peligro la seguridad alimentaria y el desarrollo rural".
De acuerdo a Alexander Mueller, Subdirector General de Recursos Naturales de la FAO "Aumentar la producción agrícola, reducir las pérdidas post-cosecha, y mejorar los canales de distribución alimentaria en los países en desarrollo siempre han sido grandes desafíos. Es necesaria una transformación a fondo de la agricultura. No obstante, no debemos olvidar que ya existen numerosas prácticas inteligentes con respecto al clima que resultan efectivas y que podrían ponerse en marcha en los países en desarrollo". "Los países en vías de desarrollo deberían tener en cuenta las numerosas prácticas inteligentes que ya existen para paliar los efectos del clima, que resultan efectivas y que podrían ponerse en marcha en los países en desarrollo. "Un cambio hacia una agricultura inteligente con el clima ayuda a avanzar en varios objetivos importantes: no solamente protege a los campesinos de las consecuencias adversas del cambio climático y supone una forma de reducir de forma significativa los gases de efecto invernadero y retener el carbono de la atmósfera, sino que también puede mejorar los rendimientos agrícolas y los ingresos de las familias".
De acuerdo al nuevo sitio en Internet de FAO sobre agricultura "climáticamente inteligente" presentado en Roma, el 4 de noviembre de 2010, los campesinos de todo el mundo están adoptando nuevas formas de producir alimentos que ayuden a hacer frente al cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura.
Entre los ejemplos que figuran en el sito se mencionan:
En la provincia china de Sichuan, un campesino utiliza un fertilizante líquido, derivado de la producción de biogás, en un arrozal de Shuangliu, en la provincia china de Sichuan.
La provincia de Yatenga, en Burkina Faso, está siendo recuperada a través del uso de una versión mejorada de los "hoyos de plantación" tradicionales,denominados zai, Tierras que antes apenas producían, consiguen ahora rendimientos cinco veces mayores que antes.
En el norte de Camerún, las variedades tradicionales de mijo, sorgo y maíz tenían poca resistencia a la falta de agua, y su producción sufría a menudo a causa de la disminución de las lluvias y la sequía. A partir de 2006, el Instituto nacional de investigación agrícola de Camerún desarrolló variedades mejoradas de estos cultivos, y con la ayuda de empresas de semillas establecidas por la FAO, las hizo llegar a los campos de los agricultores, en donde hoy producen buenos rendimientos a pesar de las condiciones desfavorables.
En Mozambique, los pequeños campesinos reciben dinero por retener carbono a través de la adopción de diversas prácticas agroforestales, y de reducir la deforestación y la degradación de los bosques.
Los agricultores de Viet Nam están siendo animados a utilizar unos "digestores" especiales que transforman los desechos agrícolas en biogás, utilizado para las necesidades cotidianas de cocina y alumbrado, y también para crear un estiércol semilíquido rico en nutrientes destinado a fertilizar los campos.
En la isla de Bohol (Filipinas), una mejor infraestructura ha permitido mejorar la gestión del agua y estabilizar la producción de arroz, al tiempo que se han introducido técnicas de cultivo de arroz que utilizan menos agua –aprovechando más el suministro local- y reduciendo la producción de gases de efecto invernadero en los arrozales.
Fuente:
http://www.fao.org/news/story/es/item/47212/icode/




